Tierra y Alma
Fragmentos del Alma

El Tiempo
de la Magia

Hubo un tiempo en que la vida era un temblor constante,
un roce eléctrico en cada palabra,
un incendio suave en cada mirada.

No bastaba con vivir. Tenía que sentirlo todo.

Cada canción era un conjuro de Magia. Cada verso parecía escrito por ella, como si el universo hubiera aprendido a hablarme en acordes.

Bajo una palapa que solo la magia y yo conocíamos, le juraba eternidades sin voz, entre el vuelo rasante de pájaros sin dueño, el eco dulce de una mora arrancada al viento, y el zumbido invisible de un enjambre que latía junto a mis pasos.

Mi vida parecía un hilo suspendido en el espejo del tiempo, una vida en el espejo demasiado real, demasiado fugaz.

A veces era solo un cuerpo suelto, atrapado en una tormenta más grande que yo, una tormenta de arena que me cegaba, me revolvía, y aun así me hacía tuyo.

Cada paso era una lucha de gigantes,
un duelo callado entre lo que era
y lo que temía perder.

Algunos días, era terco como cabra, buscando caminos que no sabía si existían, aferrado a no rendirme. Y en las noches más largas, cruzaba la sombra como náufrago de una historia sin final, un viejo odiseo escrito con susurros y latidos.

Todo era demasiado real. Tan real que a veces lastimaba. Cada silencio, cada mirada, me empujaba un poco más cerca del borde.

Pero no importaba.
No había freno.
No había regreso.
Solo el deseo brutal de seguir sintiendo,
aunque me costara la calma,
aunque me costara la piel.

Porque hubo un tiempo, uno que ya no puede volver, en el que sentí a la magia tanto, tan intensamente, que aún hoy, en lo más hondo, sigo temblando.

Y sin embargo, fui yo quien rompió la magia. Cargaba heridas que no sabía cerrar, heridas que me enseñaron a dudar de todo lo real.

No fue la magia quien falló.
Fui yo.

No supe creer en algo tan frágil, algo que solo podía existir si lo abrazaba sin miedo. Fui un león que creyó ser marinero: rugiendo en tormentas que no sabía navegar.

La magia era real.
Yo fui quien decidió no creer en ella.

Sobre esta serie

Fragmentos del Alma es un poemario sobre el amor, la pérdida y la búsqueda. Cada semana publicamos un poema de la colección.