El tiempo se desliza entre los dedos, como arena en un reloj de cristal. A veces, corre veloz y nos arrastra consigo; otras, se detiene en un instante eterno, un susurro del alma que nos invita a ser. En esta luna llena, su luz nos recuerda que todo lo que buscamos ya habita en nuestro interior.
"La paz viene de adentro. No la busques afuera", nos enseñó Buda. En el vaivén del día a día, es fácil perderse, olvidando el poder del ahora, el único momento que realmente poseemos. Cada respiración es un ancla, una invitación a regresar a nosotros mismos, a la esencia que somos.
Mientras la luna brilla en su esplendor, permitámonos hacer una pausa, mirar hacia dentro y conectar con la quietud que nos habita. El tiempo, aunque fugaz, también es un compañero sabio; nos enseña que lo importante no es lo que se va, sino lo que permanece en nuestro ser. En este instante, el universo entero se encuentra en ti.
Así que cierra los ojos, siente tu latido y abraza el ahora, porque aquí, en el presente, florece la paz que tanto anhelamos.
“La paz viene de adentro. No la busques afuera.”
— Buda
Un texto generado con la energía de hoy: la luna y una cita del dominio público, tejidos en palabras para el silencio interior.