Tierra y Alma
Fragmentos del Alma

Penitencia

Y justo ahora que lo siento completo, no puedo tenerlo.

Hubo noches en las que busqué algo
que no tenía nombre.
Presencias que atravesaban mi sombra
como ecos sin respuesta.
No era que no quisiera sentir.
Era que había olvidado cómo.

Porque antes de esto,
viví atrapado entre dos imposibles.
Entre la magia que me consumía
y el amor que me sostenía.
Entre dos totalidades
que me pedían ser entero
cuando yo solo sabía estar partido.
Y en esa división
perdí la capacidad de sentir fuera de eso.

Dejé que las noches pasaran
sin dejar huella,
sin prometer nada.
Era más fácil así.
Vacío, pero seguro.

Hasta que algo cambió.
Llegó como lluvia después de años de sequía,
y mi cuerpo,
que había aprendido a no tener sed,
de pronto recordó lo que era estar vivo.

Brasas viejas que aún humean en otro fuego.

Pero hay brasas viejas
que aún humean en otro fuego.
Cenizas de algo
que no termina de apagarse.
Y yo,
que conozco demasiado bien
lo que es estar atrapado
entre lo que fue
y lo que podría ser,
veo arder
lo que alguna vez fui.

La cruel ironía:
Pasé años construyendo muros
para no volver a estar dividido.
Y ahora que los muros cayeron,
encuentro lo mismo que dejé atrás:
alguien tan partido como yo lo estuve.

El espejo se quiebra: lo supe de golpe, cuando ya lo sentía.

Y duele.

Duele más que aquella división
entre magia y amor.
Duele porque finalmente
había aprendido a estar completo,

y ahora vuelvo a estar
del otro lado
del espejo
.

Queriendo algo que me quiere de vuelta,
pero que no puede elegirme completo.

Quiero huir.
Volver al vacío que no prometía nada
pero tampoco pedía tanto.
Pero ¿cómo vuelvo
ahora que sé lo que es sentir sin estar dividido?

Así que me quedo aquí.
En este limbo.

Sin saber si quedarme es valentía
o rendirme a algo que nunca será completo.
Sin saber si irme es protegerme
o huir de lo único real que he sentido
desde que dejé ir la magia y el amor.

Dos mitades que se buscan y no terminan de unirse.

Pero también sé
que tengo que dejarlo ir.
No porque no importe.
Sino porque importa demasiado
para quedarse a medias.

Así que diré que no duele.

Aunque cada palabra sea mentira.
Es la única forma de liberarnos a ambos.

Porque finalmente entendí
cómo se siente la magia y el amor
al mismo tiempo, sin estar dividido.

Y justo ahora
que lo siento completo,

no puedo tenerlo.

Sobre esta serie

Fragmentos del Alma es un poemario sobre el amor, la pérdida y la búsqueda. Cada semana publicamos un poema de la colección.