Tierra y Alma · Fragmentos

En medio
del caos…

A veces no hace falta saber hacia dónde se va para descubrir que alguien puede acompañarte en el camino.

El cuerpo sigue su propio ritmo mientras las ideas van tomando caminos que no necesariamente estaban planeados.

Una pregunta lleva a otra, una ocurrencia se convierte en posibilidad y, cuando nos damos cuenta, ya estamos hablando de algo que probablemente no tenía nada que ver con el punto de partida.

Curiosa esa facilidad con la que una conversación puede cambiar de dirección sin perderse. O como cuando una de esas ideas que todavía no sé explicar, incompleta, mezclada, llena de cosas que parecen no tener relación entre sí. tiene la facilidad de encontrar forma cuando la tocas. No necesariamente porque tengas la respuesta, sino porque sabes mirar desde otro lugar.

Entonces, algo que estaba solamente en mi cabeza empieza a ocupar un espacio distinto. Se vuelve posible. Se puede construir. Se puede probar.

Y eso me mueve.

Me mueve la cabeza, pero también algo más profundo. Esa sensación de que todavía existen cosas que podemos imaginar y llevar a la realidad. Que no todo tiene que estar resuelto para empezar; que algunas cosas solamente necesitan que alguien se atreva a poner la primera pieza.

Supongo que por eso también me gusta correr contigo, porque no todo tiene que tener un destino para poder avanzar. A veces basta con seguir, hablar, cuestionar, inventar.buscar...

De pronto aparece alguna de esas cosas que prefiero mantener un poco lejos.

De pronto aparece alguna de esas cosas que prefiero mantener un poco lejos. Y tu lo reconoces y yo sé que lo reconoces. Definitivamente podría ser más fácil dejar las cosas pasar, pero terminas llevándome justo ahí.

No siempre quiero mirar, pero miro.

Y después de hacerlo, algo cambia.No porque desaparezca lo que dolía, sino porque deja de estar escondido.

Eso también forma parte de todo esto: poder estar frente a alguien sin tener que elegir qué versión de mí resulta más cómoda. Llegar con el entusiasmo de una idea nueva y también con aquello que todavía no sé cómo acomodar. Pasar de una conversación absurda a una conversación que importa en cuestión de segundos. Reírme, romperme, cambiar de opinión, quedarme, irme y no tener que suavizar demasiado las esquinas. No tener que explicar cada cosa antes de decirla. Poder dejar una idea a medio construir y confiar en que del otro lado alguien va a entender para dónde iba.

Por eso eres una especie de refugio extraño.

No uno de esos donde todo se queda quieto.

Todo lo contrario.

Aquí se corre. Aquí se piensa. Aquí se crea. Aquí se cuestiona y se vuelve a intentar.

Y que cuando algo pesa demasiado, también existe el lugar donde dejarlo un momento.

Donde descansar no signifique detenerse. Que sentirse acompañado no signifique dejar de avanzar. Que pueda existir calma sin que desaparezca el impulso.

Y entre una cosa y otra pasan muchas cosas.

Ideas que nacen. Proyectos que cambian de forma. Conversaciones que quedan dando vueltas durante días. Entrenamientos. Carreras. Risas. Preguntas incómodas. Silencios.

Y esa sensación difícil de explicar de que, mientras todo sigue cambiando, algunas cosas encuentran su lugar.

No sé exactamente cuando ocurrió. Solo sé que, en medio de todo lo que ha pasado, existes.

Para moverme cuando necesito moverme. Para quedarme quieta cuando necesito aire. Para crear algo que todavía no existe. Para mirar algo que todavía duele. Para salir corriendo. Para volver. Para seguir.

Aunque a veces eso significa correr cuando todavía no amanece, cuando el mundo está apagado, con el cuerpo frío y esa mezcla extraña de sueño y cansancio. Avanzar cuando probablemente para nadie más tenga demasiado sentido estar ahí.

Pero ahí estamos.

Y algo cambia porque en el camino se sueltan algunas cosas que pesan. En el camino se acomoda aquello que no tenía lugar.

Y es que no se trata solamente de escapar,es más parecido a salir a buscar algo.

Y quizá por eso esas experiencias son tan profundas , como tu mera existencia . Porque tu eres caos y también estructura.

Hay ciertas cosas que no necesitan explicación para tener significado,y al final no sé si un refugio debería sentirse así.

Solo se que eres un lugar para tomar aire, para recuperar el impulso, para recordar que incluso cuando todo lo demás parece detenido, en ti encuentro movimiento, algo que sigue queriendo avanzar.

Y en medio del caos simplemente seguir...
Tierra y Alma